HIERRO

DÍA 4


En la portada del día 4 del diario de la tarde, El Hierro, justo debajo del título del mismo periódico, aparece el titular en relación a los sucesos de Vitoria, que acontecieron el día anterior 3 de Marzo de 1976. En el se titula como “Vandálicos disturbios ayer en Vitoria”. En el subtitulo reflejan la cantidad de heridos, que llega a un centenar, y los tres fallecidos como consecuencia de esos disturbios. Además aparece en modo de sumario brevemente, lo que se recogerá en la página 6 del periódico y en la última, como indican al final de este sumario. También publican, en la portada, en el mismo recuadro de la noticia relacionada con los disturbios ocurridos en la ciudad alavesa, un breve texto o comentario, escrito por un periodista madrileño, como así indican al comienzo de la noticia, en el que el periodista, conocido como “Arriba”, condena la violencia por parte de los manifestantes y dice lo siguiente, “ha sido un nuevo brote de violencia ante el que no cabe ningún tipo de justificación. Ni el enfrentamiento callejero, ni el planteamiento de reivindicaciones laborales por métodos de coacción hasta el uso extremo de la fuerza pueden servir a los deseos generales de un país que busca la concordia y la justicia.”, además, para dejar clara su postura y la defensa de la actuación policial prosigue, “nos asusta la planificación del terror que coloca una bomba en un centro oficial y organiza la protesta para enfrentarla a los agentes del orden.”. Y refiriéndose ya a los dos fallecidos y centenar de heridos, deja entrever, como que realmente la policía ha caído en la trampa de los manifestantes, idea que da nombre al titular, “La Trampa”, y afirma que al igual que condena la violencia, alerta al poder para que no caigan en la trampa de nuevo, “Pero, de la misma forma que los condenamos, queremos alentar al poder para que no caiga en la trampa.”. Realmente se deduce que lo que quiere decir, es que esta manifestación ha conseguido su propósito que era, dejar en mal lugar a las fuerzas del orden público y al poder.

La noticia aparece ampliada en páginas interiores, ocupa algo menos de media página y titula, “Dos muertos y cien heridos, en los vandálicos disturbios de Vitoria” y en principio, parece una noticia que esta tratada con bastante objetividad, sin embargo, puntualizan la agresividad desmesurada de los manifestantes diciendo que rompían lunas de coches, se produjeron actos de fuerza contra trabajadores y comercios que se negaban a secundar el paro y enfrentamientos entre grupos de manifestantes y agentes del orden. Además, aseguran que los agentes, en relación a la asamblea que se organizo dentro de la iglesia de San Francisco, en el barrio de Zaramaga, y a la que acudieron alrededor de 3.000 personas, “invitaron a los asambleístas a disolverse y posteriormente efectuaron varias cargas sin que sea posible determinar en qué momento comenzaron los disparos.” Dejan más tarde, espacio, para especificar, el número de heridos, heridos graves y muertos.. Dentro de la noticia, reservan un espacio para hablar sobre el inspector de policía herido, dicen que, aunque todavía se encuentra vivo, debido a su gravísimo estado se le esta interviniendo quirúrgicamente a vida o muerte. Reservan otro espacio más pequeño, en el que identifican a los muertos. Apenas aparecen sus nombres, Miguel Ortiz y Martin Ocio, y poco más. Se publica junto a esta noticia, una nota del Gobierno Civil de Álava, en el que defienden la actuación policial y dicen que debido a la crudeza de los ataques de los que eran objeto los agentes del orden, después de haber utilizado todas las medidas disuasorias posibles y viendo que eran insuficientes, se vieron obligados a disparar al aire. Pero como la hostilidad continuaba y estaban acorralando a la policía, se vieron obligados a defenderse con otros disparos. Aparece otra nota del obispado de Vitoria, en el que lamentan la penosa situación laboral actual y las muertes ocurridas, además de estar en contra de la violencia injustamente inferida y defender la salvaguardia de los derechos.

En la contraportada del día 4, titulan “Vitoria: Continua la tensión” y el subtitula afirma que “Ya son tres los muertos”. Identifican al nuevo fallecido como, Romualdo Barroso Chaparro, dice que con esta victima ascienden ya a 3 el número de fallecidos, y además, especifican que el nombre que se le había dado ayer a uno de los muertos es inexacto, que no era Miguel Ortiz, sino Francisco Aznar Clemente. También afirman que hay 8 heridos de gravedad, y que el inspector de policía Losada, debido a sus gravísimas heridas, continúa en estado de suma gravedad. Continua reflejando cual es la situación actual en las calles y, aunque más menos se haya vuelto a la calma, todavía se respira algo de tensión. Detalla el estado de las calles, con farolas tiradas, coches volcados, pocos comercios abiertos, poca gente circulando por la calle y la policía patrullando por las calles de la capital. En otra noticia aparte, en la contraportada, aunque junto a la anterior, titula “Preocupación de Fraga por los sucesos de Vitoria”. Aunque parezca una noticia relacionada con los sucesos, por la titulación, en la noticia apenas mencionan que Fraga ha sido informado de los sucesos ocurridos en Vitoria, el resto de la noticia se dedican a hablar de la visita de Fraga a Bonn, ciudad alemana, donde dialogo durante una hora con su homogéneo del gobierno alemán. Además de que ensalzan la figura de Fraga, poniendo una cita textual de las diferentes noticias que recogen los diarios alemanes respecto la visita de Fraga, al que califican como, “el motor de la reforma española”. Lo de la preocupación del titular, se podría decir que se lo han inventado desde el periódico, para hacer ver que Fraga realmente se preocupa por lo sucedido y por las muertes.




DÍA 5













En la portada del día 5 vuelve a aparecer como principal noticia los sucesos de Vitoria, ya que además de aparecer la típica noticia con su titulo, subtitulo y sumario, le dedican una nota especial que la titulan “Lo de Vitoria”, y el periodista Fernando Onega, en su columna, llamada “el péndulo”, se dedica a reflexionar sobre lo acontecido en Vitoria. En la noticia principal de la portada, a la que le acompaña una foto grande, titulan, “Vitoria: Día de luto” y el subtitulo dice, “dos de los heridos en los incidentes del miércoles en estado crítico”. En el resumen de la noticia, en la misma portada identifican a los heridos críticos, José Castillo y Javier Martínez. Resumen en parte la situación actual de la ciudad, de las calles, y que se oficiaran a media mañana los funerales por los tres fallecidos. La otra noticia relacionada con los sucesos de Vitoria, que aparece en la portada, es un texto firmado por un periodista apodado “Arriba”, del que ya hemos hablado con anterioridad, ya que firmo un texto también el día 4 en la portada. Sabiendo ya, cuál era su punto de vista, era de esperar por que sendero iba a discurrir este texto. Aunque en el primer párrafo parece desenvolverse de forma imparcial pronto comienza a situarse en contra de la postura de los manifestantes. Llegando al final del párrafo comienza su particular espectáculo de valoraciones. Comienza diciendo que el Gobierno Civil de Álava, califico el día de ayer como una “jornada Vandálica”, y continúa diciendo, con sus propias palabras, que “8 semanas de irregularidades laborales en todas las provincias culminaron en una ¨comuna¨ de un día, tan inútil para conseguir cambios sustanciales como le suele ser una revuelta callejera.”.Además, dice también que hubo destrozos salvajes… En el segundo párrafo, defiende las reivindicaciones laborales bien planteadas y con un punto de partida de buena voluntad, pero en este caso, “Ha fallado por completo, y no por parte de la administración.”, dejando claro su postura y a quien defiende. Además dice que diversas autoridades se han manifestado en contra de los piquetes de los huelguistas por la tensión que ejercen en la población laboral, “Arrastrándola a situaciones en que fuerzas del orden público, a pesar de su reconocida paciencia, no tienen más remedio que actuar, porque en ello ve el mantenimiento de la paz ciudadana.”. Está claro que defiende la actuación policial, a pesar de las muertes y heridos que hubo. En el mismo párrafo, califica los hechos producidos por los manifestantes como bárbaros y, además dice que estos hechos “no pueden recibir otro apelativo que el de crímenes contra la sociedad.”. En el último párrafo, llama al resto de los españoles que no les inunde el pesimismo y que “quince mil hombres en huelga no pueden amedrentar a treinta millones de hombres que trabajan.”. Más frases del último párrafo de este texto que dejan claro el radicalismo de este periodista a la hora de escribir: “Es evidente que se necesita eliminar los obstáculos (estoy seguro de que quiso decir personas, pero no lo puedo afirmar, simplemente mi opinión) que quieren impedir la marcha hacia el futuro, y no dudamos en que nuestro Gobierno hará, sin nerviosismos pero sin debilidades (opinión mía de nuevo, si hay que matar lo hará), cuanto es preciso para evitar a nuestro país jornadas como la de Vitoria”. Otra mas, “No puede permitirse que fuerzas empeñadas en la destrucción de lo que hoy es España declaren una guerra de desgaste en la que los perdedores serian los propios españoles.”. Estas frases hablan por sí solas.

La última noticia relacionada con los sucesos de Vitoria que aparece en la portada, es un texto de opinión, se podría decir que es una columna, aunque el mismo se califica de cronista. Es un texto mucho más comedido que el de “Arriba”, sin llegar a caer en burdos insultos como el anterior analizado. Aunque también parece posicionarse del lado del mantenimiento de la paz y está en contra de toda aquella violencia que enturbie esta paz, aunque en este caso no defiende explícitamente, en ningún momento, la actuación policial, algo novedoso hasta el momento, de hecho, no menciona nada sobre su actuación tampoco. Quizás lo más destacable sean sus observaciones sobre lo que piensan los extremos políticos, izquierda y derecha, y que en el centro se encuentra el gobierno, el moderado, quien se tiene que encargar de poner orden y encauzar la reforma. Aparte de esto el texto habla del clima que había después de Franco, que había una calma tensa, aunque había huelgas no se preveía que pudiera ocurrir esto.

Ese mismo día y como decía en la portada, en la página seis, de la sección nacional, se amplía la información sobre los sucesos de vitoria, aparecen dos noticias al respecto, ambas cobijadas bajo el título de “Calma tensa en Vitoria”. En la primera noticia, el periódico publica notas de la diputación del ayuntamiento y precisiones del ministerio de gobernación, tal y como dice el titulo de la noticia. Se recoge una noticia publicada por cifra, en el que el ayuntamiento de Vitoria dice, en resumen, que lamenta “el gravísimo deterioro de la convivencia ciudadana que culmino con los luctuosos acontecimientos de ayer”, que se encuentran disconformes con la actuación gubernativa durante los dos últimos meses en la ciudad, rechazan toda violencia y coacción atentatorios para la libertas y el orden justo, manifiestan la preocupación por los medios empleados para garantizar el orden público y que se declara día de luto para mañana e invitan a todos a la reconciliación. Una nota publicada por la Diputación Foral de Álava, muestran su disgusto por la actuación gubernativa y piden una audiencia con el presidente del gobierno y el vicepresidente para asuntos del interior y ministro de la gobernación. Se recoge también acuerdos en los que se reflejan las medidas adoptadas por el Consejo Provincial de Trabajadores y Técnicos de Álava, en el que manifiestan el dolor por los luctuosos sucesos y trasladan el pésame a los familiares de los obreros fallecidos, así como también a toda la población trabajadora alavesa. Además lamentan que elementos extraños y sin representación sindical, hayan evitado durante más de cincuenta días, por medios coactivos la mayoría de veces, la mediación conciliadora del consejo y ofrece nuevamente su mediación, para ayudar a organizaciones profesionales.

La última nota que encontramos es la de precisiones de Gobernación, donde responden a las notas publicadas por la Diputación Foral de Álava y el ayuntamiento de Vitoria, y en la que defiende la actuación gubernativa y la de los agentes del orden, ya que agotados todos los medios no tuvieron más remedio que llegar hasta el punto de utilizar armas de fuego.

Junto a estas notas, vemos otra noticia relacionada con los sucesos de Vitoria, a la que le acompaña una imagen en la que se muestra el pésimo estado de una de las calles de Vitoria después de las manifestaciones, y en las que se pueden ver los destrozos causados. El titular o subtitulo dice lo siguiente, “el número de trabajadores en paro asciende a 15.000, el de heridos a 88, de ellos, 4 muy graves y 8 graves”. En esta noticia, relata con bastante objetividad los hechos que acontecieron en la tarde del día de ayer y en que estados se encuentran las calles.

Por último en esta noticia, reservan un párrafo en el que recogen parte de la editorial publicada por el diario, “Norte Express”, en la tarde del día anterior. En los fragmentos del editorial que refleja el periódico “Hierro”, el diario “Norte Express” afirma, que los trágicos acontecimientos que padece la ciudad son consecuencia sangrienta de una espiral de violencia que siempre han denunciado desde el periódico, y que “no pueden tolerar ni la provincia ni Vitoria estas continuadas y progresivas alteraciones del orden ni la instauración de la huelga como forma sistemática para los conflictos laborales, pues demostrado esta que no es el camino; que la violencia y el dolor que esta comporta solo desencadenan más dolor y violencia”. El periódico, solo recoge algunos fragmentos, pero sin intervenir, no hace comentarios al respecto, por lo que podríamos deducir que está de acuerdo con la editorial publicada por “Norte Express”, o al menos con los fragmentos que recoge. En el último fragmento que se muestra, el diario “Norte Express” hace alusión a la necesidad de recuperar, dentro de la convivencia, una normalidad que se ha deteriorado hasta el extremo, por la presencia y actividad de elementos extraños, que nunca habían tenido que ver en sus intereses provinciales.

Se pública en la contraportada del día 5, bajo el nombre de última hora una noticia relacionada con los sucesos de Vitoria que titula de la siguiente manera, “Impresionante manifestación de duelo en el funeral”. En esta noticia se relata brevemente, de forma cronológica el funeral. Tras esta información, seguidamente, adjunta a esta noticia, se explica en 6 líneas, tras el titulo “Fallece uno de los heridos graves”, que aumenta a 4 el número de víctimas y que por el momento se desconoce su identidad.




DÍA 6

El día 6, en su portada, aparece en la parte superior, bien destacado, un titular y un pequeño texto sobre el Consejo de Ministros. El título dice: “Se mantendrá el orden y se impedirá cualquier intento subversivo”. Al título le acompañan 9 líneas a modo de sumario. En páginas interiores, amplían esta noticia cuyo título es el mismo, al igual que destacan también ese pequeño texto que aparecía en la portada. Del texto, que ocupa algo menos de media página, solo la mitad tiene relación con lo sucedido en Vitoria (el resto es sobre el proyecto de Ley de Asociación que se ha enviado a las Cortes). El texto es una nota o un comunicado enviado por el Gobierno para informar sobre ciertos aspectos relacionados con los sucesos del día 3 en Vitoria. Los primeros puntos tratan sobre la actuación policial, en los que la defienden diciendo que “los policías actuaron para proteger las libertades individuales y responder ante situaciones de coacción o violencia física que con toda claridad han violado estos principios” y que “agotadas todas las medidas disuasorias, las Fuerzas del orden se vieron en la precisión de rechazar las agresiones para defenderse en ocasiones en que su situación se hizo crítica”. En el cuarto punto lamentan la pérdida de vidas humanas. Y en los dos últimos puntos el Gobierno manifiesta su intención de no permitir ningún acto subversivo ni violento que pueda impedir una pacífica negociación y resolución de conflictos, además de asegurar su intención de “crear las condiciones objetivas que permitan una auténtica paz social”.

En contraportada de este periódico del día 6 aparece un pequeño texto en la parte central derecha de la página en el que se cuenta que 6 de los heridos el día 3 continúan en estado grave, concretamente mencionan a uno de ellos, José Castillo, para decir que se encuentra en estado crítico, mientras que el resto de los heridos evolucionan favorablemente al igual que el policía herido, Antonio Losada. Además de esto, cuenta que la normalidad está llegando a la ciudad.



DÍA 8

En la portada del día 8 de marzo aparece, en la parte superior izquierda, una noticia que no ocupa mucho espacio en cuyo título se ponen palabras declaradas por Fraga en su visita a Vitoria. Junto al título aparece una foto de Fraga a su llegada a la capital que ocupa la mitad del espacio destinado a la noticia.

En páginas interiores amplían la noticia con un texto que trata, especialmente, de la rueda de prensa que dieron Fraga y Martín Villa. Reproducen textualmente gran parte de la intervención de Fraga y exponen las respuestas que ambos dieron a algunas de las preguntas de los periodistas. Como título del texto destacan una frase de Fraga: “Ni el país puede tolerar ni el gobierno aceptar planteamientos anarquistas o utópicos”, además de destacar también frases suyas como “todos tenemos una gran responsabilidad y el Gobierno no declina la suya” y “vamos, de una vez, a hacer un gran país económica y socialmente”. Junto al texto, aparece publicada una nota proveniente de la Oficina de Prensa de la Capitanía General de la VI Región Militar para puntualizar ciertas informaciones aparecidas en algunos diarios sobre lo que estaba sucediendo en Vitoria.



DÍA 9

En el periódico del día 9 de marzo, desde que el día 4 apareciera la primera información sobre los sucesos de Vitoria del día 3, por primera vez no aparece ninguna información relacionada con Vitoria en la portada. Sin embargo, en páginas interiores, sí aparecen un par de textos relacionados con los sucesos. El primero de ellos, trata sobre el estado en el que se encontraba la ciudad en el día de ayer. Dicen que estaba bastante en calma y que algunas de las empresas habían decidido readmitir a los despedidos. Uno de los párrafos del texto trata sobre detenidos, que aunque dicen que fuentes oficiales niegan que los haya, otras fuentes “bien informadas”, pero que no dicen quienes son, dicen que hay varios detenidos, además de haber informado de que algunas balas extraídas a heridos en los sucesos del día 3 son tipo y calibre distinto a los que usa la policía, siendo el tipo de balas que usas los cazadores en sus escopetas. Además, otro de los párrafos explica que se está buscando a Jesús Fernández Navas, un ex sacerdote al que consideran máximo responsable de los sucesos el día 3.

En el otro texto del periódico relacionado con Vitoria se cuenta cómo ocurrieron los sucesos del día 3 y sus antecedentes. En este texto se va relatando como hace 2 meses que empezaron los conflictos laborales y que, a pesar de la buena voluntad de las instituciones y la policía cediendo espacios donde celebrar las asambleas, los trabajadores se fueron radicalizando. Echan la culpa de esta radicalización a un ex clérigo que “con sus hábiles intervenciones orales logró crear un clima de tensión y desesperanza que pudiera catalizar actos de violencia”. Además dicen que posteriormente este ex clérigo “intensificó sus llamamientos a la subversión, incitando a las masa a ganar la calle”. El texto continúa relatando cómo se fueron intensificando las manifestaciones y los enfrentamientos entre la gente y la policía, poniéndose a favor de estos últimos diciendo, por ejemplo, que “unas dos mil personas injuriaron y agredieron a las Fuerzas del Orden, las cuales disolvieron la concentración, lesionados de diversa consideración nueve agentes”. Y no mencionan los heridos que seguro provocó la policía. A lo largo del texto siguen indicando la cantidad de policías heridos en cada altercado, pero ninguna mención de los manifestantes heridos. Cuando llega el texto a la convocatoria de huelga para el día 3, relata todos los altercados que se fueron sucediendo a lo largo del día hasta que llegan al suceso en cuestión donde se produjeron los fallecidos. De este suceso dicen que la policía llegó a la iglesia y les pidieron que desalojaran el templo de forma pacífica, pero como los manifestantes se negaron, incluso después de que la policía arrojara bombas de humo, los allí presentes (unos 5000) “agredieron” a los policías “en un enfrentamiento casi cuerpo a cuerpo, utilizando cuchillos, piedras y cristales cubiertos con pañuelos”. Ante esto, la policía “se vio obligada” a defenderse utilizando las armas de fuego, primero con disparos al aire, y después, “puesta en peligro su integridad física, fue cuando se produjeron las inevitables y lamentables víctimas. Además de esto, cuentan como los activistas continuaron con sus acciones lanzando cócteles molotov y bombas, que hirieron a un inspector del Cuerpo General de Policía, colocando una incluso en la estación del ferrocarril.



DÍA 10

El día 10 de marzo tampoco sale nada relacionado con Vitoria en la portada, pero en páginas interiores sí sale un texto al respecto. Esta noticia trata sobre algunos paros que aún siguen haciendo algunas empresas, aunque dicen que la mayoría de los trabajadores han vuelto a sus puestos de trabajos. Se cuenta también como no se han autorizado las asambleas que los trabajadores querían convocar, además de contar que en Pamplona tuvo lugar un funeral en honor a las víctimas y que hubo dos intentos de manifestación después de los funerales que fueron disueltas por la policía.

EL CORREO

Hasta el 4 de marzo apenas hay información sobre Vitoria-Gasteiz en El Correo. Por lo tanto, cualquier persona que únicamente estuviese al tanto de lo que sucedía en Álava a través de le lectura de este diario no se imaginaría lo que tuvo lugar el 3 de marzo. De hecho, en el número correspondiente al 2 de ese mes la única noticia que aparece sobre la capital alavesa, que ocupa un tercio de la página, tiene el siguiente titular: “Vitoria: se inicia la vuelta a la normalidad”.

En esta noticia se informa de que, después de
ocho semanas de conflictos laborales en Vitoria-Gasteiz, los trabajadores de Aranzabal vuelven al trabajo, mientras que los de Cablenor, Forjas Alavesas, Gabilondo y Mevosa siguen en negociaciones.

En la edición del 3 de marzo se le dedica al asunto otro tercio de página en el que se informa de que las negociaciones de Mevosa han sufrido un retroceso.

En los días anteriores al suceso el periódico habla de “conflictos laborales”. A partir del suceso, el periódico va a hablar de “disturbios”,una palabra que ya aparece el propio 4 de marzo en la portada: “Graves disturbiosen Vitoria: Dos muertos y más de cuarenta heridos en enfrentamientos de manifestantes y fuerza pública”. Lógicamente, es la noticia principal del día. Por ello, se le dedica gran parte de la portada, incluida una foto, de bastante mala calidad, en el centro de la página en la que se ve cómo “varias personas proceden a levantar una barricada en el Portal de Arriaga”.
 
Además de la portada, El Correo dedica una página y media a lo ocurrido de manera bastante detallada, incluso se dice que los dos fallecidos son José María Martínez y Ocio (trabajador de Forjas Alavesas) y Miguel Ortiz (estudiante de 17 años). Aunque hacen un relato en el que se ofrece mucha información, especifican que puede haber lagunas “que se deben únicamente a falta de material de medios y tiempo para cubrir toda la información. Con respecto al número de muertos de que damos al comienzo de la información debemos asimismo puntualizar que se trata de una información recogida hasta las nueve de la noche de ayer”. 

En la manera de relatar los hechos, se puede observar cómo el diario pone a los manifestantes como los malos y a la policía como los buenos: “Los manifestantes produjeron numerosos incidentes como ruptura de lunas de algunos escaparates y puertas de bares e incluso se llegó a levantar una barricada (…). Las fuerzas del orden estuvieron toda la mañana recorriendo las calles con el fin de disolver a los manifestantes, quienes en algunos lugares les increpaban verbalmente, después de taponar las calles con coches, tractores, bloques de cemento y piedras”. La noticia viene acompañada de dos fotos en las que se ve una farola doblada y una barricada. También incluye una nota oficial del Gobierno Civil y otra del Obispado, publicadas tal y como las recibieron.  

El 5 de marzo es el día que hay más noticias relacionadas con los sucesos del 3 de marzo. Lo ocurrido en la capital alavesa vuelve a ser la noticia destacada de la portada, donde lo que más llama la atención es la gigantesca foto del centro en la que se ve una valla, una papelera y un coche volcados. En la portada se centran especialmente en las “duras notas de la Diputación y el Ayuntamiento de Vitoria”, unas notas que aparecen en las páginas posteriores junto a otras notas del Gobierno Civil, de la Cámara Oficial de Comercio e Industria, el Consejo de Empresarios, el Consejo de Trabajadores y el Obispado. Todas ellas aparecen tal cuál se las enviaron, el periódico no hace ningún tipo de análisis sobre ellas salvo el calificarlas, en la portada, de “duras”.

Unas notas que, como se ha dicho, aparecen en las páginas interiores, en concreto, son tres las páginas dedicadas al suceso, en las que se incide, especialmente, en cómo quedó la ciudad el día después de los hechos. Es más, de las cuatro fotos que aparecen, tres de ellas se centran en la “extraña soledad” y lo “paralizada” que estuvo Vitoria-Gasteiz el día después del suceso; la otra es una foto es de la Iglesia de San Francisco de Asís donde se produjeron los mayores enfrentamientos, una foto que puede ser perfectamente de archivo, aunque eso no se especifica.

También se comenta que la ciudad está de luto y que hay otro fallecido más: Romualdo Barroso Chaparro. Pero lo chocante aquí es que, cuando se vuelven a poner los nombres de los otros dos fallecidos anteriormente, la identidad de uno de los otros dos fallecidos no concuerda con el dado el día anterior. A saber, el 4 de marzo se puso que habían muerto José María Martínez y Ocio y Miguel Ortiz, mientras que el 5 de marzo éste último se había convertido en Francisco Aznar Clemente. Es decir, que se inventaron el nombre de Miguel Ortiz como uno de los fallecidos cuando ese nombre era erróneo, algo que se obvió desde el periódico, que nunca admitió el error. Eso sí, junto a los nombres de los fallecidos, se informa de dónde habían nacido, la edad, dónde trabajaban y otra serie de datos.

Otra manera de quedar en evidencia el rigor del periódico es el comienzo de la segunda página entera del 5 de marzo dedicada al suceso, cuyo título es el siguiente: “Veintiséis personas se encuentran detenidas”. El diario queda en evidencia en esta frase: “De los trece dirigentes principales de asambleas se ha detenido, al parecer, a cinco”. Ese “al parecer” no es propio de un periodismo riguroso.

En esa misma página, cabe destacar un despiece en el que aparecen los nombres de todos los heridos atendidos en el Hospital de Santiago, clasificados en “muy graves”, “graves”, “menos graves” y “leves”. Excepto en los “leves”, en el resto se especifica qué heridas tiene cada uno y, en algunos casos, se pone el lugar de nacimiento, la edad, y el lugar de trabajo del herido.

Por último, señalar que hay dos crónicas. Una firmada desde Madrid por Luis Apostua, en la que dice lo siguiente: “En el transcurso de los sucesos hubo horas en que los esfuerzos de la autoridad y de la Policía eran insuficientes para contener el desbordamiento destructor de los amotinados”. Sin embargo, no solo culpa a los manifestantes, sino que afirma que “algunos factores han debido agravar la situación”, dejando entrever que quizá la actuación policial y la del Gobierno no fue la correcta, y se escuda en las notas de la Diputación alavesa y el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz, que muestran su “disconformidad” por la actitud gubernativa en los dos últimos meses. La otra crónica lleva la firma de Amalia Sánchez Sanpedro, quien simplemente informa de que era muy difícil contactar vía telefónica con la capital alavesa desde otros puntos del Estado.

El 6 de marzo es, tras el 5 de marzo, el día que el periódico contiene más información sobre los sucesos de Vitoria-Gasteiz, la gran mayoría de ella referente a la gran cantidad de gente que fue al funeral de cuerpo presente, celebrado el día anterior, de los tres fallecidos. En la única foto de la portada se ve a los féretros en la Catedral Nueva y la Catedral abarrotada de gente. Seis fotografías más aparecen en las páginas interiores, tres de ellas relacionadas con el traslado de los féretros, al finalizar el funeral, por las calles de la ciudad. En otras dos se ve a muchas personas manifestándose, en solidaridad con los alaveses, en Basauri. Y en la otra se ve al obispo y a los 120 sacerdotes presentes en el funeral. En cuanto al texto, se relata cronológicamente lo que sucede antes y durante el funeral, cómo fueron trasladados los ataúdes hasta el cementerio y después del funeral y se reproduce literalmente una parte de la homilía colectiva.
También aparece un despiece en el que se informa de que seis heridos siguen graves y se indica el lugar en el que se les está tratando las heridas. En el mismo despiece se añade un escrito de las Juntas de Gobierno de los Colegios Provisionales. Por último, aparece una noticia en la que se cuenta que Adolfo Martín Gomero, titular de Información y Turismo, dijo en rueda de prensa que se estudiaría lo sucedido en la capital alavesa y se plasma una Nota Oficial del Gobierno que leyó el propio Adolfo antes de empezar la rueda de prensa.

El 7 de marzo lo sucedido en Vitoria-Gasteiz sigue copando la portada del periódico, cuya foto está dedicada a Fraga, vicepresidente para Asuntos Interiores y ministro de la Gobernación, a quien se ve visitando a uno de los heridos. En las páginas interiores, tres fotografías son dedicadas al propio Fraga, a Martín Villa, ministro de Relaciones sindicales, y a Campano López, Director General de la Guardia Civil, que fueron a la capital alavesa para reunirse con autoridades de la provincia y con el obispo de Vitoria-Gasteiz. En las informaciones se cuenta con quiénes se reunieron, el orden de cada encuentro y de lo que se habló en cada reunión. Entre todos los que participaron de las diferentes reuniones redactaron una nota que fue reproducida en el diario.
  
En la última noticia sobre la ciudad, se habla de que “Vitoria recupera la normalidad” y, como muestra de ello, una foto de un mercado llena de gente. Además, se añade un despiece en el que se informa de que el Colegio de Farmacéuticos abre una suscripción por las familias de los heridos y fallecidos.


En los tres días siguientes los sucesos de Vitoria-Gasteiz ya no aparecen en la portada de El Correo. Las páginas interiores de estos días son dedicadas a una rueda de prensa de Fraga y Martín Villa, quienes aparecen en una foto; a una crónica de Amalia S. Sanpedro, quien califica las palabras de Fraga de “tranquilizadoras”, y al anuncio de que hay otro muerto más, el cuarto, cuya identidad es José Castillo García y del que se dan numerosos datos.

A doble página se reconstruyen cronológicamente todos los hechos desde que comenzara el conflicto laboral en un texto titulado “Versión oficial de los sucesos de Vitoria”, un texto ajeno a la redacción de El Correo pues pone que es de “Cifra”. Un reportaje muy favorable para el Gobierno Civil en el que, incluso, se llega a poner que el hecho de que hubiera víctimas mortales fue “inevitable”: “Durante dos meses la autoridad gubernativa dio repetidas muestras de paciencia e incluso de colaboración para tratar de solucionar la situación conflictiva, y así, el Gobierno Civil autorizó asambleas y reuniones, facilitando locales de amplio aforo”, “Las fuerzas del orden que acudieron al lugar pidieron a los reunidos el desalojo pacífico del templo, cosa a la que se negaron. Se reiteró la petición de abandono pacífico del templo y los agentes destacados para esta misión fueron insultados y arrojados del recinto” o el siguiente extracto que se puede ver a continuación:


                       
Además, a lo largo de este texto, sólo se da cuenta del número de heridos de agentes que ha habido, pero no se dice nada de los heridos por parte de los manifestantes, a quienes se les tilda de “revoltosos”.